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martes, 6 de octubre de 2015

CÁRITAS FORTALECE EL COMPROMISO DE VOLUNTARIOS Y DONANTES EN SUS ACCIONES DE LUCHA CONTRA LA PRECARIEDAD SOCIAL - Memoria confederal 2014

(Nota de prensa de Cáritas del 6 de Octubre 2015)


Los datos de actividad aportados por las 70 Cáritas Diocesanas y 7.525 Cáritas Parroquiales y centros que integran la Confederación Cáritas Española confirman, un año más, el fortalecimiento del compromiso de los voluntarios y donantes que sostienen sus acciones de lucha contra la precariedad social en esas “periferias” de la sociedad a las que se refiere el papa Francisco.

Más de 305 millones de euros invertidos
La fuerza de esta amplia base social y la opción por las personas más vulnerables están en el centro de cada uno de los datos que se recogen en la Memoria 2014 presentada esta mañana en Madrid, donde se señala que durante el último ejercicio Cáritas invirtió un total de 305.615.095 euros (un 5% más que en 2013) en los distintos proyectos, centros y servicios de ayuda.
La Memoria de Cáritas ha sido presentada en la sede de la institución por monseñor Atilano Rodríguez, obispo de Sigüenza-Guadalajara y responsable de Cáritas en el seno de la CEPS (Comisión Episcopal de Pastoral Social), junto al presidente y al secretario general de la Confederación, Rafael del Río y Sebastián Mora.

82.000 voluntarios y 4,3 millones de personas acompañadas
Gracias a una amplia batería de programas de lucha contra la pobreza, a lo largo de 2014 fue posible mejorar, dentro y fuera de nuestro país, la dignidad y el acceso a los derechos humanos de más de 4,3 millones de personas en situación de gran vulnerabilidad.
Este trabajo de Cáritas por la defensa de la dignidad y los derechos de los más empobrecidos ha sido posible gracias a la labor de casi 82.000 voluntarios (un 5% más que en 2013), con el apoyo de unos 4.500 trabajadores remunerados.
El informe de actividad confirma las tendencias de los años precedentes tanto en lo que se refiere al esfuerzo económico llevado a cabo dentro los distintos apartados de intervención de Cáritas como en el apoyo recibido por parte de los donantes y colaboradores privados como de las Administraciones públicas.

El 73% de los fondos son aportaciones privadas
De los 305 millones invertidos en 2014, 222,8 millones (casi el 73% del total) proceden de aportaciones privadas (donantes, empresas, legados y particulares) y 82,7 millones (el 27%) de fondos públicos (Ayuntamientos, Gobiernos autónomos, Administración del Estado y Unión Europea).
Los grandes apartados sociales a los que la Confederación destina mayor volumen de recursos son, por este orden, los programas de Acogida y Asistencia (80,5 millones de euros, un 16 por ciento más que en 2013), Empleo y Economía social (40,7 millones, un 13,3% más que el año anterior), Mayores (35,5 millones, que suponen un aumento del 24,4% sobre 2013), Personas Sin Hogar (28,7 millones, con un incremento del 36,4%), Familia e Infancia (23 millones) y Cooperación Internacional (22 millones).
Destacan, asimismo, los esfuerzos realizados en aquellos apartados donde Cáritas viene desarrollando en los últimos años una respuesta especialmente intensa ante situaciones de gran precariedad social, como son los programas de Vivienda (al que se destinaron 6,7 millones de euros), Salud (2,9 millones) e Inmigración (4,9 millones).

Perfil de las personas que acuden a la red de Acogida y Atención primaria de Cáritas
Junto a los datos de la Memoria anual, durante la rueda de prensa se aportaron algunos de los rasgos recabados por el Observatorio de la Realidad Social de Cáritas sobre el perfil de las personas que acuden a nuestra red estatal de Acogida y Atención primaria.
Respecto al tipo de núcleo familiar que conforman estas personas, el 53% son parejas con hijos, otro 19,3% son mujeres solas con hijos/as a cargo (son los denominados hogares monomarentales) y el 11,3% restante corresponde a parejas sin hijos.
En cuanto a la nacionalidad de los miembros del hogar, el 73% son españoles o ciudadanos de algún país de la UE 15, y el 26,6% inmigrantes de países extraeuropeos.
Otro dato significativo es que el 53% de las personas que acude a Cáritas vive en hogares en los que alguno de sus miembros está trabajando. Esto indica que tener un empleo no parece que esté ofreciendo suficiente protección ante el impacto de la pobreza o la exclusión social. Con relación a este dato, cabe señalar que en el 65,8% de los hogares atendidos por Cáritas hay personas desempleadas y de los parados acompañados el 74,2% lo es de larga duración (más de 1 año).
Asimismo, a nuestra red de Acogida y Atención primaria acuden personas procedentes de distintos tipos de barrios, ya que, salvo en algunos lugares donde se produce cierto tipo de concentración territorial, la exclusión social está dispersa. Así, el 62% de las personas atendidas viven en barrios o zonas en buenas condiciones.
Otro rasgo llamativo es que el 59,2% de los hogares atendidos por Cáritas han acudido previamente a los servicios sociales públicos en busca de ayuda. Un 42,7% ha acudido a alguna otra entidad social.
Por último, se constata que el 58,1% de quienes acuden a Cáritas se encuentran en condiciones de pobreza (de los cuales el 33,2% están en situación de pobreza moderada y el 24,9% en pobreza severa).
El 41,9% de las personas atendidas, aunque no son pobres en términos estadísticos, se enfrentan a otras problemáticas sociales o se encuentran en una situación de precariedad o vulnerabilidad. Del total de personas atendidas, se encuentran en exclusión social el 68,4%. Es importante tener en cuenta que hay personas afectadas por ambos procesos: pobreza y exclusión.

Los pobres, hijos predilectos de la acción de la Iglesia
En palabras de monseñor Atilano Rodríguez, “los datos aportados por la Memoria anual de Cáritas muestran cómo las víctimas de la precariedad y la exclusión social no están solos, sino que, son hijos predilectos de la acción pastoral de la Iglesia que están en el centro mismo de la vida de las comunidades parroquiales y diocesanas de nuestro país, donde los voluntarios, colaboradores y trabajadores de Cáritas son signo en el mundo de la misericordia de Dios con esa revolución de la ternura a la que nos convoca el papa Francisco”.
El prelado —que se refirió varias veces a la instrucción pastoral “Iglesia, servidora de los pobres” aprobada por la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal el pasado mes de abril— señaló que “el servicio organizado de la caridad es una dimensión esencial de la vida comunitaria de fe”. “Cáritas —dijo— asume y desarrolla a diario este servicio desde los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, que iluminan la realidad e inspiran su trabajo en las periferias de la sociedad. Y este es el valor añadido, la especificidad evangélica que subyace en esta Memoria anual”.

Papel insustituible de los voluntarios
Por su parte, el presidente de Cáritas, Rafael del Río, puso el acento en el papel insustituible de los voluntarios en el ser y hacer de la Confederación.
Tras referirse al lema de la campaña institucional de Cáritas para este año, “Practica la Justicia. Deja tu huella”, llamó la atención sobre la “gran coherencia de esta llamada con el objeto de esta rueda de prensa, ya que nuestra Memoria anual supone una demostración palpable del mensaje de nuestra campaña”. Y es que, como aseguró el presidente, “cada cifra de las que se ofrecen en las páginas de la Memoria es una huella visible de la voluntad inequívoca de cada voluntario de practicar la justicia”.

Propuestas de Cáritas ante las elecciones generales
En su intervención, Sebastián Mora, tras desglosar los datos más destacados de la actividad de la Confederación a lo largo de 2014, aprovechó la cita informativa para poner sobre la mesa el documento Propuestas de Cáritas ante las Elecciones Generales, hecho público el pasado 30 de septiembre.
Estas Propuestas consisten en un decálogo de medidas para “contribuir a la construcción de una sociedad cohesionada, justa y fraterna, a partir de la realidad de las personas en situación de mayor vulnerabilidad a las que acompañamos”. Como indicó el secretario general de Cáritas, este documento se inspira en la llamada lanzada por el Papa Francisco a la Asamblea General de Cáritas Internationalis celebrada en Roma el pasado mes de mayo a ser parte de “una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades”.

Reforma de las políticas sociales
Cáritas plantea reformas concretas en aquellas políticas públicas más relacionadas con el acceso de las personas empobrecidas a los derechos humanos, como protección social, salud, vivienda, empleo o cooperación internacional.
Cáritas pretende, en palabras de su secretario general, “que, en el marco de una sociedad libre, abierta y democrática, se incorpore al debate político la mirada que desde las periferias de la precariedad nos propone ese documento, así como la defensa de los más pobres, y en especial los inmigrantes, una alerta sobre el mal moral que supone la corrupción y la llamada urgente a recuperar una economía basada en la ética y el bien común por encima de los intereses individuales y egoístas”.
Como en citas electorales anteriores, Cáritas tiene la intención de presentar sus Propuestas al conjunto de los representantes políticos y los agentes sociales. Para ello, a lo largo de las próximas semanas se va a desarrollar una agenda de contactos con presentantes de las distintas formaciones que concurren a las elecciones.  

domingo, 27 de septiembre de 2015

CAMPAÑAS “Sin JUSTICIA no hay DERECHOS, sin DERECHOS no hay JUSTICIA”

Estimados amigos, estimadas amigas:


Esta es nuestra propuesta para el curso que comienza. Sencilla de plantear y compleja de hacer realidad. Las cuatro campañas de este año, presentarán distintos matices basados en esta proposición tan clara.


Para enlazar de forma coherente con el esfuerzo realizado el pasado curso, la  presentamos bajo el lema: “Sin JUSTICIA no hay DERECHOS, sin DERECHOS no hay JUSTICIA” / “ESKUBIDEAK eta ZUZENBIDEA, bide bera”.

Trataremos en etapas progresivas de VER las situaciones de desigualdad y precariedad de muchas personas de nuestro entorno, JUZGAR a la luz del Evangelio nuestra forma de colaborar en la construcción de un Reino de amor e igualdad, para que al final de este itinerario podamos ACTUAR, poniendo en práctica la justicia como la mejor forma de garantizar los derechos de todas las personas a una vida digna, con especial atención a las más vulnerables.

Desde Cáritas, conscientes de nuestra pertenencia a la Comunidad Cristiana, vamos a tratar de proponer formas concretas de hacer realidad estas ilusionantes ideas. Planteamos por tanto, acciones que pueden ser desarrolladas por cada uno de vosotros/vosotras individualmente y también proponemos transformar nuestras comunidades en lugares privilegiados de encuentro, donde podamos provocar nuevos espacios de esperanza.

Estamos convencidas que nuestra credibilidad como creyentes y seguidores de Jesús está en la acogida y el acompañamiento de aquellas personas que más sufren.

Os invitamos a activar nuestra sensibilidad ante las injusticias, preocupándonos por la dificultad de acceso de tantas personas a una vivienda digna, a un empleo y un salario justo, a una protección adecuada, a una participación en igualdad…: ¿cuántos viven en nuestro entorno?, ¿quiénes son?, ¿cómo se encuentran?, ¿qué necesitan?, ¿cómo podemos crecer juntas?…

También debemos cuidar de forma consciente nuestras decisiones personales, nuestro modelo de consumo y de desarrollo, preguntarnos permanentemente por las consecuencias, por la ‘huella’ que estas decisiones dejan en las personas, en la sociedad y en la Creación.

Nos queda mucho camino pero desde la alegría de compartir nuestra fe, os invitamos a recorrerlo y compartirlo juntos:

Sin justicia no hay derechos, sin derechos no hay justicia.
¡PRACTICA LA JUSTICIA!

Recibe un caluroso abrazo,
Carlos Bargos
Director

Aportaciones en:
FIARE Banca Ética:  ES85 1550 0001 22 0000992222
BBK-Kutxabank:
ES85 2095 0119 96 3800121037
Laboral Kutxa: ES25 3035 0134 48 1340555555
laCaixa: ES93 2100 0732 21 0200220296
BBVA: ES96 0182 1290 30 0000295556
Rural Kutxa: ES85 3008 0266 51 2515538920

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KANPAINAK “ESKUBIDEAK eta ZUZENBIDEA, bide bera”

Adiskide horiek:


Hauxe da gure proposamena abiatuko den ikasturterako. Planteatzeko erraza eta gauzatzeko zaila. Aurtengo lau kanpainek ñabardura desberdinak izango dituzte, honako proposamen argian oinarrituta.
Aurreko ikasturtean egindako esfortzua modu koherentean lotzeko, lelo honekin aurkezten dugu:  “ESKUBIDEAK eta ZUZENBIDEA, bide bera” / “Sin JUSTICIA no hay DERECHOS, sin DERECHOS no hay JUSTICIA”.


Hurrengo etapetan, gure inguruko pertsona askoren desberdintasun-egoerak eta prekarietatea IKUSTEN saiatuko gara, Ebanjelioaren argitara EPAITZEN maitasun eta berdintasun Erreinua eraikitzen laguntzeko daukagun modua, ibilbide honen bukaeran JOKATU dezagun, justizia praktikan jarrita, pertsona guztiei bizitza duinerako eskubideak bermatzeko modurik onena baita, betiere ahulenak arreta bereziaz harturik.

Cáritasetik, Kristau Komunitateko kideak garela jakitun, ideia pozgarri horiek gauzatzeko modu zehatzak proposatzen saiatuko gara. Beraz, zeuok banaka garatu ditzakezuen ekintzak planteatzen ditugu eta, era berean, gure komunitateak topaleku pribilegiatu bilakatzea proposatzen dugu, itxaropen-eremu berriak sorrarazi ahal ditzagun.

Ziur gaude gure sinesgarritasuna fededun eta Jesusen jarraitzaile gisa gehien sufritzen duten pertsonen harreran eta bide-laguntzan datzala.

Bidegabekerien aurrean gure sentiberatasuna aktibatzera gonbidatzen zaituztegu, kezkatuta hainbat pertsonak dituzten zailtasunengatik hurrengoak lortzeko: etxebizitza duina, enplegua eta soldata duina, babes egokia, berdintasunezko partaidetza…  Zenbat bizi dira gure inguruan? Nor dira? Nola daude? Zer behar dute? Nola haz gaitezke elkarrekin?…

Halaber, modu kontzientean zaindu behar ditugu gure erabaki pertsonalak, gure kontsumo eta garapen eredua, geure buruari etengabe galdetu horien ondorioengatik, erabaki horiek pertsonengan, gizartean eta Sorkuntzan uzten dituzten “aztarnarengatik”.

Bide luzea dugu oraindik, baina gure fedea partekatzeko poztasunetik, bide hori elkarrekin egitera eta partekatzera gonbidatzen zaituztegu:

Justiziarik gabe eskubiderik ez, eskubiderik gabe justiziarik ez.
PRAKTIKATU JUSTIZIA!

Jaso ezazue besarkada estu bat,
Carlos Bargos
Zuzendaria

Ekarpenak:
FIARE Banca Ética:  ES85 1550 0001 22 0000992222
BBK-Kutxabank:
ES85 2095 0119 96 3800121037
Laboral Kutxa: ES25 3035 0134 48 1340555555
laCaixa: ES93 2100 0732 21 0200220296
BBVA: ES96 0182 1290 30 0000295556
Rural Kutxa: ES85 3008 0266 51 2515538920


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viernes, 1 de mayo de 2015

Todo en común

Un artículo de Carlos García de Andoin en El Correo del 16 de abril de 2015.


(Carlos García de Andoin es Miembro del Instituto Diocesano de Teología Pastoral de Bilbao.)

La posesión de bienes, en la visión cristiana, fija sobre la propiedad más deberes que derechos e interpela sobre su función social.



lunes, 2 de marzo de 2015

“ÉTICA Y FISCALIDAD” - Nuestro compromiso en 2015: Actuar como contribuyentes éticamente responsables

Un grupo de laicos de distintos grupos eclesiales (Barandiaran Kristau Elkartea, Cáritas Diocesana, Fe y Justicia, Itaka y Misiones Diocesanas, Cristianos Socialistas…), ante la actual situación social y económica que vivimos en nuestra sociedad, estamos realizando desde 2011 una reflexión para aplicar a nuestra realidad las orientaciones de la pastoral de los obispos vascos “Una economía al servicio de las personas”

Las conclusiones de esa reflexión nos llevaron a proponer, en el ámbito de la responsabilidad personal, medidas concretas para incrementar la comunicación cristiana de bienes, promoción de la participación, reforzamiento del papel de Cáritas y formación en Doctrina Social de la Iglesia.

Por lo que se refiere a posibles sugerencias a realizar a los creyentes respecto a la comunicación cristiana de bienes y al comportamiento de los cristianos como “agentes económicos”, hemos llegado a la conclusión de que lo fundamental es el ejemplo, con comportamientos diferenciales que puedan resultar indicativos de responsabilidad y solidaridad especiales de los creyentes.

Proponíamos, en este sentido, estos SEIS compromisos a los que cada comunidad puede añadir otros cuatro entre aquellos que considere más oportunos:

  1. Donar un día de sueldo/pensión al mes para las personas más desfavorecidos
  2. Ofrecer 2ó 3 h. semanales de trabajo voluntario en tareas de “transformación social”, preferentemente en organizaciones que se preocupan de las necesidades de las personas empobrecidas y buscan un modelo socio-económico más justo y más humano.
  3. Actuar como contribuyentes éticamente responsables, pagando todos los impuestos sin fraudes ni artimañas legales, incluso solicitando la factura para pagar siempre el IVA
  4. Ahorrar en banca ética o en las entidades más comprometidas socialmente
  5. Visitar, al menos dos veces al año, una tienda de Comercio Justo, Ecológico o Solidario
  6. Propiciar la existencia de becas u otras ayudas públicas, utilizándolas responsablemente a fin de que puedan llegar a todas las personas que realmente las necesitan


Este año 2015, queremos abordar especialmente el punto 3.



2015: “ÉTICA Y FISCALIDAD”

Ética y fiscalidad han llegado a parecer dos términos sin relación mutua. La imposición fiscal se ha presentado como una cuestión técnica, sin implicaciones éticas. A menudo se ha asociado a una actuación excesiva y arbitraria, hasta injusta, por parte del Estado respecto del individuo, víctima éste de la voracidad recaudadora de aquél. Lógicamente, lo justo y lo inteligente, ha sido sortear de mil maneras los deberes fiscales. Más aún si eran considerados una amenaza para el crecimiento de la economía y el dinamismo de las empresas.
Sin embargo, uno de los asuntos que la crisis ha puesto al descubierto es la múltiple relación entre ética y fiscalidad, en varias dimensiones:

  1. La política fiscal es una herramienta decisiva para hacer frente a la desigualdad creciente. Si hay un instrumento privilegiado para hacer realidad el principio del “destino universal de los bienes -de la doctrina social de la Iglesia- , es precisamente el de la fiscalidad. Debe reorientarse con un sentido redistributivo, esto es, para una distribución más equitativa y justa de los ingresos. Ello implica la progresividad, esto es, mayor tipo impositivo para quien más beneficios obtiene. Pero también la redistribución, dar más a quien más necesita, a través de una política presupuestaria con atención a los derechos sociales: educación, sanidad y desempleo. El economista francés Thomas Piketty propone no elevar más el tipo impositivo de los grandes beneficios sino un nuevo impuesto anual sobre el patrimonio de carácter más reducido (un 2%). Según sus estimaciones en Europa afectaría al 2,5% de la población y podría reportar el equivalente al 2% del PIB europeo.
  2. Es necesaria una ética fiscal ciudadana que potencie la honestidad y la responsabilidad para con nuestros deberes fiscales, a la vez que repruebe el fraude fiscal. Se trata de cambiar una cultura ciudadana y empresarial basada en el divorcio entre ética pública y fiscalidad, con demasiada tolerancia e incluso aprobación hacia la elusión de los deberes fiscales, lo cual perjudica a todos y especialmente a los menos iguales. No es posible mantener un sistema de servicios públicos equitativo y de calidad sin la aportación de todos los ciudadanos al mismo, a través de los impuestos, cada uno en función de sus ingresos y su patrimonio. Necesitamos mejorar nuestra pedagogía fiscal para romper la contradicción de valorar muy positivamente la universalidad de nuestro sistema de bienestar y, por otro lado, querer pagar cada vez menos impuestos.
  3. La globalización ha dado nueva dimensión el fraude fiscal. Urge el compromiso decidido contra las normativas que permiten los paraísos fiscales, en particular, en el marco de la Unión Europea. Los expertos calculan que la evasión fiscal se eleva a 130.000M€ anual. Este importe resta capacidad redistribuidora a los Estados, limita la intensidad de las políticas sociales y favorece la inequidad. Se estima que representa el 8% del ahorro mundial, y el 12% en el caso de Europa. Es necesaria una nueva fiscalidad de carácter global. El Consejo Pontificio Justicia y Paz propone “medidas de imposición fiscal a las transacciones financieras” (Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional, 2011).


Todo ello debe situarse en una perspectiva en que la fiscalidad no debe ser impedimento, sino instrumento al servicio de la creación de riqueza, el crecimiento económico, y del impulso al empleo.

Para reflexionar sobre estas cuestiones contamos con los siguientes PONENTES:

Carlos Cruzado, presidente del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA): “El fraude fiscal en España”.
Javier Arellano, (Director del Centro de Ética Aplicada de la Universidad de Deusto y colaborador de AlboanONGD): “Fiscalidad y ética cristiana”.
Eguzki Urteaga, Profesor de Sociología de la UPV/EHU: “Los paraísos fiscales”
Carmen Gallastegui, Economista y ex Consejera de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco: “Política fiscal e impulso al empleo”.


MODERADOR: Koldo Campo: Periodista y Jefe de Programación de ‘Radio

domingo, 22 de febrero de 2015

Las políticas de austeridad no están resolviendo el problema de la pobreza en Europa

Un informe 2015 sobre el impacto de la crisis, preparado por Social Justice Ireland para Caritas Europa, revela preocupantes niveles de pobreza y privaciones en los siete países de la UE más duramente golpeados por la crisis económica: Chipre, Grecia, Irlanda, Italia, Portugal, Rumania y España.
La UE y sus Estados miembros siguen abordando la crisis centrándose,  principalmente, en las políticas económicas y, sobre todo, en los gastos de las políticas sociales. Como resultado de ello, la puesta en  marcha de estas políticas está teniendo un impacto devastador en la población europea, en particular en estos siete países más afectados. La incapacidad de la UE y de sus Estados miembros a la hora de prestar apoyo concreto y con el alcance necesario a las personas con dificultades, de proteger los servicios públicos esenciales y de crear empleo contribuirá a una prolongación de la crisis.
El informe, titulado "Pobreza y desigualdades al alza: La única solución que se necesita son sistemas sociales" (sólo disponible en inglés), es la tercera edición anual de una serie de análisis en profundidad realizados por Caritas Europa sobre las repercusiones que las políticas de austeridad están teniendo en los ciudadanos de la UE, en los que también se constata el creciente número de personas que luchan contra pobreza y la exclusión social.

El Informe describe una Europa injusta, en la que el riesgo social va en aumento, los sistemas sociales están siendo reducidos, y las personas y las familias están bajo presión. Muestra una Europa donde la cohesión social está desvaneciéndose y donde la confianza de las personas en las instituciones políticas se está debilitando cada vez más. Esto genera, a largo plazo, un riesgo cada vez mayor para Europa.
Con este Informe, Caritas Europa cuestiona duramente el discurso oficial, que sugiere que lo peor de la crisis económica ha terminado. Pero la crisis no ha remitido y las opciones políticas actuales están teniendo un impacto extremadamente negativo en las personas vulnerables.
PRINCIPALES CONCLUSIONES
El Informe muestra claramente cómo --después de 6 años de crisis económica-- los pobres siguen pagando por una crisis que no causaron. Los pobres son más pobres.
Sus conclusiones se basan en los testimonios de vida de los que son testigos las distintas Caritas europeas  a través de su trabajo con los pobres. Entre estas constataciones cabe destacar:
• Las políticas de priorizar la austeridad no funcionas para Europa. Caritas Europa propone adoptar varias soluciones alternativas.
• Existen graves deficiencias en los sistemas de bienestar social de muchos países europeos, entre ellos los países examinados en este informe.
• El  nuevo enfoque debe ser multisectorial para situar a Europa en un nuevo rumbo y cumplir las promesas de la Europa Social.
• Sigue siendo necesario encontrar una solución justa a la crisis de la deuda, reconociendo que la conversión de la deuda bancaria en deuda soberana ha sido injusto para los países afectados.
Las autoridades tienen otras opciones y pueden decidir qué política utilizar y cuál es más conveniente, basando sus decisiones en la equidad y la justicia.
El Informe concluye con una serie de recomendaciones claras tanto para quienes son los principales responsables de la toma de decisiones como para las partes interesadas, junto con las instituciones comunitarias, las autoridades nacionales y regionales, y las organizaciones de la sociedad civil. Entre estas se incluyen:
Garantizar unos ingresos mínimos para todos: cada Gobierno nacional debe dotarse de un mecanismo para garantizar que todas las personas reciban ingresos suficientes para vivir con dignidad.
Evasión fiscal: es necesario abordar la evasión fiscal e introducir sistemas justos de fiscalidad para que todos los sectores de la sociedad, incluido el sector empresarial,  contribuyan con una cuota justa y para que, quienes puedan hacerlo, paguen más.

Como señala el español Jorge Nuño Mayer, secretario general de Caritas Europa, "creemos que este Informe contribuye a tomar una mayor conciencia sobre el impacto de la crisis en los grupos vulnerables. Hace una llamada a adoptar soluciones políticas alternativas y recuerda que los políticos tienen varias posibilidades cuando deciden qué medidas adoptar para paliar los peores efectos de la crisis. El mundo que documenta este informe no es justo. Y constata, además, que haber dado prioridad a las medidas de austeridad no ha solucionado la crisis, sino que ha causado problemas sociales que tendrán un impacto duradero". 

miércoles, 28 de enero de 2015

Según el Consejo de Europa España no cumple con sus obligaciones laborales

El Comité Europeo de Derechos Sociales del Consejo de Europa ha publicado este mes de enero un informe con sus conclusiones sobre el cumplimiento de España con la Carta Social Europea, y constata que no se cumplen varias condiciones en materia laboral: en relación con el tiempo y las condiciones de trabajo, una remuneración mínima para una vida decente, el aumento de remuneración por las horas extra y la notificación de la terminación del contrato de empleo.



Lo cual ha tenido su eco en los medios de comunicación con titulares como: Europa denuncia que el salario mínimo español no garantiza un nivel de vida digno” en Antena 3 y El Economista, en la página web de Compromiso RSE (Responsabilidad Social Empresarial), etc.

Para más información hagan clic en las palabras marcadas.

No se menciona (de momento) en la página web del Ministerio de Empleo y Seguridad Social

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Acabemos con la desigualdad extrema. Es hora de cambiar las reglas.

Intermón Oxfam ha hecho público el pasado 30 de octubre su informe “IGUALES: Acabemos con la desigualdad extrema. Es hora de cambiar las reglas”, que se puede ver aquí

(Rascacielos dominando chabolas)

El informe trata sobre la desigualdad creciente entre ricos y pobres en todo el mundo. Sobre España en particular dice Intermón Oxfam:

“España no es ajena a esta tendencia. En el último año las 20 personas más ricas de nuestro país incrementaron su fortuna en 15.450 millones de dólares, más de 1.760.000 dólares por hora, y poseen hoy tanto como el 30% más pobre de la población (casi 14 millones de personas). En la escala más alta, el 1% de los más ricos de España tienen tanto como el 70% de los ciudadanos y tan sólo 3 individuos acumulan una riqueza que duplica con creces la del 20% más pobre de la población. En su conjunto, las 20 mayores fortunas de España alcanzaron en marzo de este año una riqueza de 115.400 millones de dólares.”

El informe cita una encuesta en seis países (España, Brasil, India, Sudáfrica, el Reino Unido y Estados Unidos) que revela que la mayoría de la población opina que las leyes están diseñadas para favorecer a los ricos. En España, 8 de cada 10 personas estaba de acuerdo con esta afirmación.

Al principio del informe se dan algunas reseñas de personajes ilustres sobre el informe, entre ellos Koffi Annan: “La creciente desigualdad entre ricos y pobres se encuentra en un punto de inflexión: o bien se consolida aún más, poniendo en peligro nuestros esfuerzos de reducción de la pobreza, o bien llevamos a cabo cambios concretos que nos permitan revertirla. Este valioso informe de Oxfam analiza los problemas provocados por la desigualdad extrema, así como las decisiones políticas que los Gobiernos pueden adoptar para construir un mundo más justo en el que todas las personas tengamos las mismas oportunidades. El presente informe es un llamamiento a la acción en favor del bien común. Debemos responder a él.”


Y el economista y Premio Nobel Joseph Stiglitz: La extrema desigualdad en términos de renta y riqueza que existe actualmente en gran parte del mundo es perjudicial para nuestra economía y nuestra sociedad, y socava nuestra política. Si bien esta situación debería preocuparnos a todos, lo cierto es que son las personas más pobres quienes más la sufren: no sólo sus vidas se ven afectadas por una gran inequidad, sino que también carecen, en gran medida, de igualdad de oportunidades. El informe de Oxfam nos recuerda, en un momento muy oportuno, que cualquier iniciativa que realmente pretenda erradicar la pobreza debe hacer frente a las decisiones sobre políticas públicas que generan y perpetúan la desigualdad.”

jueves, 30 de octubre de 2014

Es necesario la construcción de un nuevo modelo social


Resumen y Propuestas del Informe:

A lo largo del VII Informe FOESSA, y de los más de 50 trabajos de investigación realizados dentro de este proyecto se presentan propuestas concretas referidas a cada uno de los ámbitos abordados. Si bien, estas propuestas son plurales y diversas, propias de cada autor, la Fundación FOESSA recoge la preocupación de fondo que revelan dichos trabajos y del porqué de sus propuestas. Desde esta multiplicidad de aportaciones, la visión integradora del Comité Técnico y del Consejo Científico (órganos de los que la Fundación se ha dotado para la elaboración de este Informe) quiere ofrecer una síntesis de aquellos aspectos prioritarios y comunes que han de tenerse en cuenta para construir un nuevo modelo social.

Un elemento enriquecedor que queremos considerar es la aportación que hace Cáritas en este sentido. Su presencia cotidiana y cercana a la realidad de las personas ofrece una información veraz e independiente de la situación de exclusión social en nuestro país, que complementa los datos que aparecen en este Informe y avala las conclusiones de la Encuesta sobre integración y necesidades sociales de la Fundación FOESSA. Además, su acción y su compromiso son, sin duda alguna, señas de identidad que ponen de relevancia (con nombres e historias concretas) el constante trabajo realizado para conocer y transformar esta realidad hacia una sociedad más justa y accesible para todas las personas.

1. El desarrollo social y de las personas no es el crecimiento económico
Ya en el VI Informe publicado en 2008 quedó constancia de que, en función de los indicadores de crecimiento económico elegidos, obtendríamos una imagen parcial (o incluso distorsionada) de la sociedad.

Acercarnos a la realidad social, únicamente a través de indicadores ajenos a las personas nos lleva además, a desentendernos de quienes más sufren. A ocultar e invisibilizar (y en ocasiones incluso a culpabilizar) a los más desfavorecidos. Pero la sociedad no puede crecer sin las personas. El verdadero desarrollo se construye dando prioridad a la vida digna de todos, pero las cifras actuales de desigualdad, pobreza, privación material y exclusión social están configurando un devenir social que excluye a muchos. Por este motivo, proponemos:

• Considerar los indicadores de desigualdad, pobreza, exclusión social y privación material como indicadores privilegiados a efectos de elaborar un diagnóstico riguroso de desarrollo social.
• Evaluar la acción política, teniendo en cuenta el impacto sobre estos indicadores, prestando especial atención a aquellas políticas que contribuyen al auténtico desarrollo: sanidad, educación, empleo, redistribución de la riqueza, garantía de ingresos (pensiones, rentas mínimas),...

2. Afrontar las consecuencias estructurales de la pobreza
La pobreza y la exclusión social son fenómenos estructurales. Hemos constatado que no se deben exclusivamente a la crisis aunque con esta se hayan acentuado sus consecuencias), sino que nos acompañaban incluso en épocas de crecimiento económico.

El carácter estructural requiere por tanto la puesta en marcha de políticas redistributivas concretas:

·    Conseguir que la protección social alcance estándares básicos en todo el territorio y que se haga operativa a  través de un sistema de «garantía de mínimos».
·    Desarrollar una protección social desde el fortalecimiento de los servicios sociales públicos, que facilite la promoción y el empoderamiento de las personas, para que no quede reducida a la gestión de las prestaciones económicas.

Para la puesta en marcha de medidas eficaces, realmente transformadoras, se requiere de la existencia de mecanismos que garanticen la sostenibilidad de estas iniciativas. Por tanto existe la necesidad de:


·    Construir un compromiso redistributivo ético que nos acerque a la media europea. Los impuestos no pueden quedar al margen de la obligada y necesaria cohesión social, ni se puede poner en peligro la suficiencia de recursos para asumir los riesgos colectivos. No es posible mantener un sistema de servicios públicos equitativo y de calidad sin la aportación de todos los ciudadanos al mismo, a través de los impuestos, cada uno en función de sus ingresos y su patrimonio. Necesitamos mejorar nuestra pedagogía fiscal para romper la contradicción de valorar muy positivamente la universalidad de nuestro sistema de bienestar y, por otro lado, querer pagar cada vez menos impuestos.

3. Una sociedad que apuesta firmemente por el bien común
Consideramos que el bien común debe ser provechoso para todos, salvo que por razón de justicia y equidad haya de favorecer a los más débiles, por ser los principales destinatarios de un proceso estructuralque les arrincona. Para ello partimos de dos premisas como referencia:

·    Construir una sociedad basada en derechos universales y no en privilegios individuales.
·    Priorizar a aquellos que están en una situación de mayor vulnerabilidad, tanto en España como fuera de nuestras fronteras.

La propuesta actual de contrato social apoya a aquellos a los que «les va bien», bajo el supuesto (que se ha demostrado fallido), de que esto genera un efecto contagio que termina por mejorar también las condiciones de vida de los más vulnerables. Pero queda demostrado que esta lógica está creando estructuras de desigualdad y pobreza. Por ello, este nuevo contrato social se asienta sobre diferentes aspectos:

·    Es un contrato redistributivo basado en derechos,lo que implica superar la discrecionalidad del asistencialismo y asumir la cohesión social como principio fundamental.
·    Conlleva la necesidad de una mayor coordinación entre instituciones, administraciones y territorios, que debe racionalizar las ineficiencias del sistema y que debe ser dotado de recursos adecuados.
·    Es un contrato intergeneracional en el que los jóvenes asumen un papel activo participante y en plenitud en la sociedad.
·    Es un contrato de regeneración institucional y de regeneración social pues se trata de que contribuyamos a asumir los riesgos colectivamente, con responsabilidad de todos.
·    En este nuevo contexto, es necesario un mayor papel de la sociedad civil que conllevará un fortalecimiento de «lo público». Ambos espacios se complementan y se configuran como constructores del bien común desde los principios de la solidaridad y la subsidiariedad.

Así, proponemos:

·    Considerar el gasto social como «inversión social», priorizando aquellos ámbitos que son más correctores en  érminos de desigualdad (inversión en sanidad y en educación, en pensiones y rentas mínimas).
·    Eliminar la sobrecarga que recae sobre los hogares, tanto por el debilitamiento de los servicios públicos, como por el impacto de la crisis.
·    Implementar políticas familiares eficaces y con recursos suficientes que contrarresten, entre otras cosas, el riesgo actual que conlleva la presencia de menores en el hogar.
·    En concreto, la puesta en marcha de una política eficaz que evite la transmisión intergeneracional de la pobreza que es uno de los peligros latentes en el presente y de especial gravedad para el futuro.

En síntesis: una nueva agenda de políticas públicas que prioricen a los más excluidos
Consideramos que no es cierto (ni asumible) que no se pueda hacer nada más que lo que se está haciendo. Son muchas las personas y los estudios rigurosos que confirman que existen nuevas formas de organizar nuestro proyecto social, y que no están cerrados los abanicos de oportunidades.

En esta nueva forma de gestión, la sociedad civil debe tener mayor peso (en el diseño, organización y en la gestión). Debemos replantear la relación entre lo público, lo privado (el mercado) y lo social (lo voluntario, sin fin lucrativo…). Una agenda donde no participen únicamente los actores tradicionales (Gobierno, empresarios y sindicatos) sino abierta a los nuevos movimientos sociales, expresión de enriquecedoras formas de ciudadanía, y a las organizaciones del Tercer Sector, especialistas en crear puentes y mantener la cohesión social de nuestro país. Esto no es posible sin el fortalecimiento de los valores cívicos de la sociedad civil, capaz de construir y reivindicar unas instituciones verdaderamente éticas y democráticas, que se hagan cargo de los más vulnerables como prioridad para construir un verdadero desarrollo desde el bien común:

·    Tomar decisiones políticas concretas (diseño y planificación, puesta en marcha de ajustes presupuestarios…) evaluadas en términos de equidad.

·    Priorizar aquellas medidas políticas que suponen una mejora en las condiciones de vida de los más pobres.