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jueves, 27 de noviembre de 2014

Discursos del Papa Francisco en el Parlamento Europeo y en el Consejo Europeo

El Papa Francisco empezó su discurso ante el Parlamento Europeo, el 25 de noviembre de 2014, con estas palabras:

“Señor Presidente, Señoras y Señores Vicepresidentes,
Señoras y Señores Eurodiputados,
Trabajadores en los distintos ámbitos de este hemiciclo,
Queridos amigos


Les agradezco que me hayan invitado a tomar la palabra ante esta institución fundamental de la vida de la Unión Europea, y por la oportunidad que me ofrecen de dirigirme, a través de ustedes, a los más de quinientos millones de ciudadanos de los 28 Estados miembros a quienes representan. Agradezco particularmente a usted, Señor Presidente del Parlamento, las cordiales palabras de bienvenida que me ha dirigido en nombre de todos los miembros de la Asamblea.

Mi visita tiene lugar más de un cuarto de siglo después de la del Papa Juan Pablo II. Muchas cosas han cambiado desde entonces, en Europa y en todo el mundo. No existen los bloques contrapuestos que antes dividían el Continente en dos, y se está cumpliendo lentamente el deseo de que «Europa, dándose soberanamente instituciones libres, pueda un día ampliarse a las dimensiones que le han dado la geografía y aún más la historia».

Junto a una Unión Europea más amplia, existe un mundo más complejo y en rápido movimiento. Un mundo cada vez más interconectado y global, y, por eso, siempre menos «eurocéntrico». Sin embargo, una Unión más amplia, más influyente, parece ir acompañada de la imagen de una Europa un poco envejecida y reducida, que tiende a sentirse menos protagonista en un contexto que la contempla a menudo con distancia, desconfianza y, tal vez, con sospecha.

Al dirigirme hoy a ustedes desde mi vocación de Pastor, deseo enviar a todos los ciudadanos europeos un mensaje de esperanza y de aliento.”

Y concluye:

“Queridos Eurodiputados, ha llegado la hora de construir juntos la Europa que no gire en torno a la economía, sino a la sacralidad de la persona humana, de los valores inalienables; la Europa que abrace con valentía su pasado, y mire con confianza su futuro para vivir plenamente y con esperanza su presente. Ha llegado el momento de abandonar la idea de una Europa atemorizada y replegada sobre sí misma, para suscitar y promover una Europa protagonista, transmisora de ciencia, arte, música, valores humanos y también de fe. La Europa que contempla el cielo y persigue ideales; la Europa que mira y defiende y tutela al hombre; la Europa que camina sobre la tierra segura y firme, precioso punto de referencia para toda la humanidad.”



Después, el mismo día, el Papa Francisco pronunció un discurso ante el Consejo Europeo, que empezó así:

“Señor Secretario General, Señora Presidenta,
Excelencias, Señoras y Señores

Me alegra poder tomar la palabra en esta Convención que reúne una representación significativa de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de representantes de los países miembros, de los jueces del Tribunal Europeo de los derechos humanos, así como de las diversas Instituciones que componen el Consejo de Europa. En efecto, casi toda Europa está presente en esta aula, con sus pueblos, sus idiomas, sus expresiones culturales y religiosas, que constituyen la riqueza de este Continente.”

En un momento habla de los grandes retos del mundo:

“También hay numerosos retos del mundo contemporáneo que precisan estudio y un compromiso común, comenzando por la acogida  de los emigrantes, que necesitan antes que nada lo esencial para vivir, pero, sobre todo, que se les reconozca su dignidad como personas. Después tenemos todo el grave problema del trabajo, especialmente por los elevados niveles de desempleo juvenil que se produce en muchos países – una verdadera hipoteca para el futuro –,  pero también por la cuestión de la dignidad del trabajo.
Espero ardientemente que se instaure una nueva colaboración social y económica, libre de condicionamientos ideológicos, que sepa afrontar el mundo globalizado, manteniendo vivo el sentido de la solidaridad y de la caridad mutua, que tanto ha caracterizado el rostro de Europa, gracias a la generosa labor de cientos de hombres y mujeres –  algunos de los cuales la Iglesia Católica considera santos – que, a lo largo de los siglos, se han esforzado por desarrollar el Continente, tanto mediante la actividad empresarial como con obras educativas, asistenciales y de promoción humana. Estas últimas, sobre todo, son un punto de referencia importante para tantos pobres que viven en Europa. ¡Cuántos hay por nuestras calles! No sólo piden pan para el sustento, que es el más básico de los derechos, sino también redescubrir el valor de la propia vida, que la pobreza tiende a hacer olvidar, y recuperar la dignidad que el trabajo confiere.”


sábado, 27 de septiembre de 2014

El desequilibrio social está creciendo en Europa y amenaza la integración europea

(Gütersloh/Bruselas, 15 septiembre 2014) – Europa está haciendo algún progreso en términos de estabilización económica, pero el nivel de justicia social ha bajado en los años recientes en la mayoría de los estados de la UE. El desequilibrio social entre los ricos estados del norte de Europa y los muchos estados del sur y sudeste se ha intensificado considerablemente en el curso de la crisis. Mientras existe todavía un alto nivel de inclusión social en Suecia, Finlandia, Dinamarca y los Países Bajos, la injusticia social en países como Grecia, España, Italia o Hungría ha crecido. En particular en los estados de la UE castigados por la crisis no ha sido posible administrar los recortes masivos de una forma equilibrada. Este es el resultado de un nuevo Índice de Justicia Social de la UE (*) que compara la justicia en cada uno de los 28 estados de la UE, y que ha sido publicado el 15 de septiembre por la Fundación Bertelsmann en Gütersloh-Alemania, su sede, y en Bruselas.



Aparte de la división Norte-Sur, el análisis es particularmente crítico con respecto al desequilibrio creciente entre las generaciones. Según el análisis, las personas jóvenes han sido mucho más golpeados por la injusticia social que las de mayor edad. El 28 por ciento de los niños y jóvenes están amenazados por la pobreza o la exclusión social en toda la UE, lo cual es sensiblemente más que en 2009. Contrastando con ello, la pobreza entre los mayores ha disminuido en varios casos. “La creciente brecha social entre los estados miembros y entre las generaciones puede llevar a tensiones y una pérdida considerable de confianza. Si el desequilibrio social persistiera o aumentara aún más, el futuro del proyecto de integración europea se verá amenazado,” dice Dr. Jörg Dräger, miembro del Consejo Ejecutivo de la fundación.



Las altas clasificaciones de los países nórdicos y de los Países Bajos se deben principalmente a los buenos resultados políticos en los campos de reducción de la pobreza, el acceso al mercado del trabajo y la cohesión social y no-discriminación. Aunque los países nórdicos sientan notablemente los efectos de la crisis, el grado de inclusión social en estos países sigue siendo alto. Contrariamente a la tendencia general en Europa, Finlandia y los Países Bajos han sido capaces recientemente de reducir la pobreza infantil. En los países que encabezan la clasificación, el desafío para el futuro es en particular superar las continuas escasas oportunidades de acceso de los inmigrantes al mercado laboral, así como combatir el desempleo relativamente alto de los jóvenes en Suecia (23,5%) y Finlandia (19,9%).

Pero los problemas en la parte baja de los rankings son de una calidad diferente: Grecia sufre ahora mismo de una tasa de desempleo juvenil de casi el 60 por ciento, un aumento rápido del riesgo de pobreza, sobre todo entre los niños y adolescentes (desde 28,2 por ciento en 2007 a 35,4 por ciento en 2012), un sistema de salud que ha sido golpeado fuertemente por las medidas de austeridad, la discriminación hacía las minorías debido al aumento de fuerzas políticas radicales, y una enorme montaña de deudas en forma de hipotecas para las generaciones futuras.

Hay un cuadro similar en el resto de países del sur de Europa. El desempleo juvenil es el mayor problema de justicia en España, con una tasa de más del 55 por ciento. Adicionalmente, el riesgo de pobreza de los niños y adolescentes con una cifra de 32,6 por ciento es más que dos veces el riesgo de pobreza de los mayores, que es el 14,5 por ciento.

Además, la comparación de los países muestra que el desempeño económico es en efecto un requerimiento importante, pero no garantiza automáticamente la justicia social. Por ejemplo, esto se puede ver en la comparación de Irlanda con Suecia. Irlanda tiene en efecto un alto PIB per cápita similar a Suecia, pero se clasifica considerablemente por debajo del promedio cuando se trata de justicia social (el puesto (18) comparado al (1) y cuenta como uno de los grandes perdedores en la comparación entre países. Por contraste, países como la Republica Checa (puesto 5), Eslovenia (puesto 9) y Estonia (10) muestran que a pesar de tener solamente un desempeño medio, es todavía posible un alto grado de justicia social comparativo.

Por esta razón, el tema de la justicia social debe desempeñar un papel más importante en las políticas europeas futuras, de acuerdo con el estudio. La UE no debe ser percibida solo como un guardián de la estabilidad económica. Debe desarrollar una estrategia integrada que también incluye, por primera vez, una política consistente que lo abarca todo para combatir la injusticia social además de las últimas perspectivas de crecimiento. Para los estados miembros a su vez debe depender aún más de hacer las elecciones correctas entre la consolidación necesaria del presupuesto y las inversiones importantes en el futuro.


(*) Con el nuevo Índice de Justicia Social de la UE, la Fundación Bertelsmann está investigando seis diferentes dimensiones de la justicia social, basadas en 35 criterios: la pobreza, la educación, el empleo, la salud, la justicia generacional así como la cohesión social y la no-discriminación. La Fundación analizará cada año en el futuro el desarrollo de las oportunidades de participación en los 28 estados de la UE. El Índice de Justicia Social será pronto completado con el Barómetro de Reforma de la UE, que rastreará los esfuerzos específicos de reforma de los estados miembros en las áreas individuales de la justicia social. Combinados, el “Índice de Justicia Social” y el “Barómetro de Reforma de la UE” constituyen el “Monitor de Inclusión Social de Europa” (MIS)

viernes, 19 de septiembre de 2014

El Tratado de Libre Comercio entre EEUU y la UE


Juan Torres, catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla,  analiza en este vídeo, con notable claridad, el Tratado de Libre Comercio que se está negociando en secreto entre Estados Unidos y la Unión Europea. Las conclusiones son que las consecuencias de este acuerdo serían terribles para la población europea. Ni es probable que revitalice la economía, ni mejorará la vida de los europeos. ¿Quién gana, entonces, con esta firma? ¿Quién está urdiendo esta trama? ¿Qué podemos hacer los ciudadanos? En el vídeo de AttacTV Juan Torres da las respuestas a estas preguntas.

Tratado de Libre Comercio - Juan Torres López por attactv

miércoles, 21 de mayo de 2014

La solidaridad, identidad de Europa/Alkartasuna, Europaren nortasuna

Porque está en juego la dignidad de millones de personas


El día 25 de mayo los ciudadanos y ciudadanas estamos convocados a elegir a quienes nos van a representar en el Parlamento Europeo: 751 miembros para estrenar legislatura y nuevas competencias en el ámbito legislativo.

Asistimos con preocupación al escepticismo y el desinterés con el que muchos presencian estas elecciones. El modo en que desde Europa se está haciendo frente a la crisis, el impacto social de las medidas que se van tomando, el papel de las instituciones europeas, así como la tensión y la primacía de los intereses de cada país sobre los intereses generales están deteriorando la confianza en el proyecto europeo y en sus instituciones, y cuestionando el hecho mismo de votar en estas elecciones.

Conscientes, y compartiendo en gran medida estas preocupaciones, tenemos la convicción de que en estas elecciones nos jugamos mucho: el tipo de salida que se va a dar a la crisis, la apuesta por un modelo económico al servicio de las personas y, en definitiva, la construcción de una Europa que sirva a su ciudadanía. En este sentido, deseamos una Europa abierta y acogedora, comprometida con los derechos humanos y la justicia social, sostenible y en paz, más justa y solidaria con las personas y comunidades más vulnerables.
Nos sumamos a la petición de la Comisión de las Conferencias Episcopales de la Unión Europea (COMECE), en el sentido de configurar Europa como una comunidad de solidaridad y responsabilidad, basada en un modelo de economía social de mercado, en el que no solo prime lo económico, sino también lo político y lo moral. Debe, por tanto, estar al servicio de la justicia y la paz, con la voluntad decidida de preservar los derechos fundamentales de todas las personas.
Como comunidad cristiana tenemos el deber de recordar y exigir a los candidatos al Parlamento europeo que tenemos que construir un mundo diferente, presidido por la solidaridad, la búsqueda del bien común y el cuidado del medio ambiente. Pedimos al Señor, con el papa Francisco, que nos regale políticos a quienes les duela de verdad la sociedad, el pueblo, la vida de los pobres (Evangelii Gaudium 205).
Como ciudadanos y cristianos no podemos permanecer indiferentes. Por ello invitamos a votar y a participar en la construcción del presente y del futuro de Europa. Está en juego la vida y la dignidad de millones de personas.



Milioika lagunen duintasuna jokoan dagoalako

Herritarrok hitzordua dogu maiatzaren 25ean, Europar Parlamentuan ordezkatuko gaituenak hautatze aldera, botoa emoteko: 751 kide legealdi barrirako eta legegintza-arloko eskumen barrietarako.

Guztiz kezkagarria iruditzen jaku askok hauteskunde honeen aurrean erakusten dauan eszeptizismo eta interesik eza. Europak krisiari aurre egiteko hartu dauan bidea, europar agintariek hartzen diharduen neurrien gizarte eragina, europar erakundeen eginkizuna eta herrialde bakotxaren interesak interes orokorren gainetik jarten dirala ikusita, jenteak gero eta konfiantza gitxiago dau europar egitasmoan eta erakundeetan eta zalantzen jarten da hauteskunde honeetan botoa emotea be.
Horretaz jaubetuta eta, kezka horreek neurri handi batean geure eginda be, uste dogu hauteskunde honeetan asko dogula jokoan: krisiari emongo jakon urtenbidea, gizakien aldeko eredu ekonomikoaren aldeko apustua eta, azken batean, bere herritarren zerbitzura dagoan Europa egitea. Honen haritik, Europa zabal eta abegitsua gura dogu, giza eskubideakaz eta gizarte zuzentasunagaz konprometituta dagoan Europa, iraunkorra eta bakean, zuzenago eta solidarioagoa gizabanako eta gizatalde ahulenakaz.
Bat egiten dogu Europar Batasuneko Gotzainen Batzarren Batzordearen eskariagaz: Europa alkartasunez eta erantzukizunez jantzitako alkarte lez eratu behar dogula dinoe, merkaduko ekonomia sozialaren ereduan oinarrituta, arlo ekonomikoagaz batera, arlo politiko eta moralari be garrantzia emonez. Hori dala-eta, zuzentasun eta bakearen alde egin behar dau, gizon eta emakume guztien funtsezko eskubideak babesteko borondate erabagigarriagaz.
Badogu betebehar bat kristinau alkarte lez: alkartasuna, guztion ona eta ingurumena zaintzea helburu nagusitzat izango dituan mundu barria eraiki behar dogula gogorarazo eta eskatu europar Parlamenturako hautagaiei. Frantzisko aita santuagaz bat eginez, gizarteak, herriak, behartsuen bizitzak benetan min egingo deutsen politikoak emoteko eskatzen deutsagu Jaunari (Evangelii Gaudium 205).
Herritar eta kristinau lez ezin gara axolagabe geratu. Horregaitik dei egiten dogu botoa emon eta, holan, Europaren orainaren eta geroaren eraikuntzan parte hartu daigun. Milioika gizon eta emakumeren bizia eta duintasuna dago jokoan.

domingo, 2 de febrero de 2014

UNA COMUNIDAD EUROPEA DE SOLIDARIDAD Y RESPONSABILIDAD


Así se titula la Declaración de los Obispos de la  Comisión de las Conferencias Episcopales de la Comunidad Europea, COMECE, “sobre el objetivo de una Economía Social de Mercado Competitivo del Tratado de la UE."

 

Aunque data del año 2011, mantiene totalmente su valor.
 
Merece la pena releerla aquí