miércoles, 15 de abril de 2015

CAMPAÑA de Cáritas Bizkaia, DOMINGO 19 de abril de 2015

19 de abril de 2015

Estimados amigos, estimadas amigas,

Es este tiempo de Pascua, de vida plena y renovada, queremos tener  especialmente presentes a aquellas personas que más necesitan de buenas noticias; de nuestra acogida, de calor y apoyo.

Todo este curso desde Cáritas estamos animando a la comunidad cristiana y a la sociedad de Bizkaia a estar atenta para que no se negocie con la dignidad de las personas y sus derechos fundamentales. Garantizarlos y defenderlos es también nuestro compromiso y nuestra ta­rea.

Esta campaña: “Compartir se escribe con D de derechos” trata de dar valor a todas las apuestas que esta sociedad está desarrollando para proteger a las personas más desfavorecidas.



Nos sumamos y reforzamos también de esta forma la reflexión propuesta sobre el destino universal de los bienes que a través del Gesto Diocesano [17 de abril] se nos plantea con el lema “todo en común (batu eta banatu)”. Apuestas concretas como el consumo responsable, la banca ética, la contribución económica a la comunidad cristiana, la fiscalidad responsable y la defensa de las prestaciones sociales (también apoyada por las organizaciones sociales con la campaña “Derechos+”), son potentes instrumentos que fomentan una justa redistribución de los recursos y que concretan nuestra opción preferente por las personas más débiles.

Compartir es la propuesta, poner en común lo que somos, lo que tenemos, nos hace comunidad de hermanos y hermanas, y plantea a la sociedad un testimonio de iglesia provocadora por su coherencia y solidaridad.


Desde la alegría de la Pascua, recibid un fraternal y caluroso abrazo,


Carlos Bargos
Director de Cáritas Bizkaia


[P.S.: tanto en la web de Cáritas Bizkaia (www.caritasbi.org) como en papel dispondréis de un amplio y detallado documento informativo sobre la RGI (Renta de Garantía de Ingresos)].

KANPAINIA – CAMPAÑA CÁRITAS BIZKAIA (apirilak 19 abril)

2015eko apirilaren 19a

Adiskide horiek:

Pazko sasoi honetan, bizi betean gauden honetan, gogoan izan nahi ditugu bereziki albiste onen behar handiena duten pertsonak, gure harrera, babesa eta laguntza behar dutenak.

Ekitaldi honetan Caritas Bizkaiko kristau komunitatea eta gizarte osoa ohartarazten ari da, pertsonen duintasunarekin eta beren oinarrizko eskubideekin negoziorik egin ez dadin. Eskubide horiek defendatu eta bermatzea gure konpromisoa eta egitekoa da.

Kanpaina honek,  “Duintasunerako bidea, eskubideak” izenekoak, balioa ematen die gizartea pertsona babesgabeenei laguntza emateko garatzen ari den ekimen guztiei.



Era honetara, “Elizbarrutiko Zeinuaren” (apirilaren 17a) bidez ondasun guztien helburu unibertsalari buruz proposatutako hausnarketa sendotu nahi dugu, horrekin bat eginez. Keinuaren leloa hauxe izango da: “batu eta banatu (todo en común)”.  Apustu zehatz eta jakin batzuk egin ditugu; hala nola banka etikoa, kristau komunitateari ekarpen ekonomikoa egitea, fiskalitate arduratsua eta gizarte zerbitzuen defentsa (gizarte erakundeek ere babesten dutena, “eskubideak+” kanpainarekin). Apustu horiek tresna sendoak izan daitezke eta baliabideen banaketa bat sustatzen dute, pertsona ahulenen alde egitea lehentasun nagusi bihurtuz.

Proposamena partekatzea da, garena eta daukaguna erakustea; horrek anaitzen gaitu eta gizarteari planteatzen dio koherentzia eta elkartasunean oinarritzen den testigantza bat, eliza eraldatzailearena, hain zuzen.

Pazko sasoi honek ematen digun alaitasun guztiaz, jaso ezazue besarkada bero bat.

Carlos Bargos
Caritas Bizkaiako Zuzendaria

[Oharra.: Bai Cáritas Bizkaiaren webgunean (www.caritasbi.org) bai paperean ere DBEri (diru-sarrerak bermatzeko errenta) buruzko dokumentu zabal eta zehatza izango duzue].http://www.caritasbi.org/eus/?page_id=67

domingo, 12 de abril de 2015

Lo económico y lo social

(Un artículo de Guillermo Dorronsoro, Decano de  Deusto Business School, publicado en DEIA el 14 de Marzo 2015)

El lenguaje que utilizamos va construyendo una forma de entender la realidad, y por eso  es importante usarlo con propiedad. Y en los últimos tiempos estamos construyendo una barrera cuando hablamos de lo económico y de lo social para describir dos facetas diferentes de nuestra actividad.

Hablamos de planes económicos cuando nos referimos a la creación de riqueza, y en coherencia, utilizamos como patrón de medida el crecimiento del producto interior bruto. Hablamos de empresas y empresarios, hablamos de instituciones financieras, hablamos de inversiones, y todas esas cosas nos parece que encajan bien en el ámbito de lo económico.
Y hablamos de planes sociales cuando nos referimos a cómo se distribuye la riqueza, y utilizamos para medirlo el coeficiente de Gini o, últimamente, las tasas de desempleo, que se ha convertido en el factor de desigualdad más evidente. Hablamos de ONGs, de rentas de garantía o de viviendas protegidas.

Y vamos tirando con esa división entre lo económico y lo social, y vamos interiorizando que lo propio de la economía es crear riqueza y distribuirla mal, y lo propio de lo social es ayudar a las personas a las que la economía maltrata.

No es casual esta percepción, el sistema de capitalismo global imperante ha demostrado que es el más eficiente para crear riqueza, pero es mucho más torpe para repartirla. Y esa torpeza es mucho más visible cuando la economía crece despacio, porque la poca riqueza que se crea queda atrapada por aquellos que tienen más poder en el sistema, mientras los que quedan abajo ven como cada día se tienen que arreglar con menos.

Pero no tendría que ser así, y tenemos la responsabilidad histórica de arreglar esta disociación. Igual que reclamamos y defendemos las líneas rojas en políticas sociales (como la educación o la sanidad), la sociedad tendría que reclamar y defender líneas rojas en materia de políticas económicas. ¿De qué vale tener instrumentos para distribuir la riqueza, si nos olvidamos de crearla? ¿Qué futuro tendrá esta sociedad, si decidimos que quienes se dedican a la creación de riqueza  son enemigos de la sociedad, cuyo único destino es ser asados en impuestos para que paguen sus delitos?

Por eso me ha gustado mucho la estrategia económica que ha presentado a principios de ese mes de marzo la Primera Ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, que desarrolla cuatro ejes: Inversión, Innovación, Internacionalización y Reducción de Desigualdades. Tres ejes para crear el contexto en el que puedan florecer empresas y un eje para recordar a esas empresas que es también su trabajo repartir bien la riqueza que crean.

Y no ha dividido esta estrategia en dos, estrategia económica y estrategia social, sino que interioriza que debemos transformar la economía, para que vuelva al camino que no debió abandonar: estar al servicio de la sociedad.

Hay más cosas que me gustan de la estrategia económica de Escocia, un país con el que Euskadi comparte muchas facetas. Por ejemplo, cuando en el primer eje, el de la inversión, prioriza las inversiones en las personas, e incluye también aquellas necesarias para la defensa del medio ambiente.

No es casualidad que Escocia sea un país referente por la calidad de sus Universidades (4 situadas entre las 200 mejores del mundo en el exigente ranking que publica anualmente el Times Higher Education), y tampoco que sea líder mundial por su producción científica (en términos relativos a su dimensión) ¿Sabías que la máquina de vapor, la bicicleta, el teléfono, la televisión o la penicilina, fueron desarrollados por la ciencia y la ingeniería escocesa?

El futuro de los países depende de las inversiones que sean capaces de hacer hoy en sus personas, en sus infraestructuras de conocimiento y en su industria. Y por supuesto, depende también de que estas inversiones se hagan con criterios de justicia, que no demos por perdida a la economía como motor de la igualdad.

Nos interesa mucho que nuestra economía vaya bien, porque es condición indispensable crear riqueza para luego poder distribuirla. O mejor aún, nos interesa una economía que aprenda a distribuir mejor esa riqueza que creamos.

Sin duda es un reto histórico, y nos llevará mucho tiempo cambiar las reglas de juego, pero todas las grandes transformaciones, empiezan por romper barreras que tenemos dentro de nuestras cabezas. Vamos a dejar de separar en nuestras cabezas lo económico y lo social, vamos a recuperar la imagen de empresarias y empresarios como lo que son, motores del desarrollo social y prosperidad.


Vamos a trabajar porque Euskadi sea líder en mundial en la creación de las condiciones para que la economía florezca. Pero será una economía diferente, una economía que no olvide su fin último: la sociedad, las personas.

lunes, 30 de marzo de 2015

170 años de capitalismo, marxismo y cooperativismo

(Un artículo de Juan Manuel Sinde, miembro de Arizmendiarrietaren Lagunak Elkartea, publicado en DEIA, el 9 de noviembre de 2014)

En 1844 coinciden en Inglaterra hechos relevantes representativos de los tres sistemas económicos que iban a dominar el mundo económico en los siguientes años. Con la perspectiva del tiempo se pueden hacer algunas consideraciones, necesariamente esquemáticas, sobre la evolución de cada uno de ellos. Los eventos reseñables fueron los siguientes:

1.-Se aprobaron en el Parlamento inglés la ley que regulaba el funcionamiento de las sociedades por acciones y la ley constituyente del Banco de Inglaterra, que fijaba el papel del Banco central en la economía y completaba las bases del sistema bancario y monetario.

Se establecen, de esta manera, tanto a nivel microeconómico como macroeconómico la estructura del llamado sistema capitalista ó de libre mercado.

2.-Ese mismo año Marx y Engels publican sendos libros, describiendo las pésimas condiciones de la clase trabajadora británica y desarrollando los fundamentos filosóficos del posterior Manifiesto Comunista, editado 4 años más tarde.

(Marx y Engels - Foto: Berlin.de / Tobias Kneschke)

3.-Después de numerosos intentos fallidos anteriores, 28 trabajadores (27 hombres y 1 mujer) fundan en Rochdale, localidad cercana a Manchester, la primera cooperativa que va sobrevivir, representando simbólicamente el nacimiento del cooperativismo moderno.

Mucho se ha escrito desde entonces sobre las desigualdades e injusticias creadas por el sistema capitalista, como luego describiremos sucintamente. En cualquier caso, la implantación de dicho sistema coincide con el período en que una buena parte de la humanidad ha incrementado espectacularmente su renta y mejorado sus condiciones de vida. Según las estimaciones de Angus Madison, en su libro "La economía de Occidente y del resto del mundo en el último milenio" la renta media de los países del Occidente de Europa se dobló desde el año 1.000 al 1.800 pero luego se ha multiplicado por 20 en los dos siglos posteriores.

Las sucesivas crisis del sistema, al que Marx predijo su muerte como consecuencia de sus contradicciones internas, se han ido resolviendo con sucesivas reformas, en parte motivadas por la acción reivindicativa de las clases trabajadores, tanto a nivel de empresa como mediante la acción política, modificando leyes injustas que daban privilegios inadmisibles a grupos económicos minoritarios que les aseguraban pingues beneficios a expensas de altos precios a pagar por la ciudadanía en productos de consumo básicos.

El sufragio universal, sustituyendo al derecho de voto exclusivo de los poseedores de tierras (y que hacía, por ejemplo, que sólo tuvieran derecho a voto un 2% de la población), es apoyado por los grupos más preclaros de las clases dirigentes y abre la puerta a reformas sociales y económicas que, 100 años más tarde, culminan en la denominada " economía social de mercado", que poco tiene que ver con las dramáticas condiciones en que vivían las clases trabajadoras al comienzo de la revolución industrial.

El extraordinario incremento de la renta en los años en que el sistema capitalista ha estado en vigor es consecuencia, por otra parte, de la eficacia en la aplicación de los descubrimientos científicos y técnicos, con el consiguiente aumento de la productividad y de la creación de riqueza.

Sin embargo, en los primeros años de este sistema, el egoísmo desenfrenado de los propietarios de los nuevos medios de producción hizo pensar a Marx que la dramática situación de los trabajadores nunca se podría corregir dentro del sistema, dominado por unos pocos, y que sólo una fórmula revolucionaria podría modificarla.

Ciertamente, el descontento social tenía razones sobradas: niños de 8 y 9 años trabajando 12 horas diarias en las industrias textiles (¡hasta el año 1833 no se aprueba la ley prohibiendo el empleo de niños menores de 9 años!), jornadas laborales generalizadas de 15 horas diarias para los jóvenes y de 12 a 15 horas paras las mujeres (hasta el año 1847 no se limita la jornada diaria a 10 horas).

Se daba, por otra parte, una alta mortalidad infantil debido a la falta de nutrición y de condiciones higiénicas adecuadas: en 1839 la mitad de los funerales en Londres fueron de niños menores de 10 años y la emigración suponía una de las pocas salidas individuales a aquella situación, lo que generó la marcha a USA de 11 millones de personas en los últimos 20 años del siglo XIX.

Sin embargo, la aplicación de las propuestas de Marx condujo a una situación económicamente ineficaz y que produjo la muerte de millones de personas en la URSS, bien por errores económicos, bien por razones políticas. La búsqueda del bien común sustituyendo la propiedad privada de los medios de producción (y con ella cualquier iniciativa privada) por la propiedad estatal de los mismos; la sustitución del mercado por la planificación centralizada y de la democracia política por la dictadura de un partido único "bienintencionado" devino en un sistema cuyo fracaso se visibilizó con la caída del Muro de Berlín.

La superioridad práctica de la llamada “economía de mercado” (a pesar de sus nuevas crisis) quedaba, así, incuestionable, lo que hace que cualquier otra alternativa se reduzca a países como Corea del Norte con regímenes ineficientes... y despiadados.


¿Y cuál ha sido la aportación del cooperativismo en este tiempo? La respuesta a esta pregunta merece unos comentarios adicionales que son objeto de otro artículo en el que describimos las indudables aportaciones-pero también los límites-de este movimiento empresarial que ha cuajado con singular importancia en nuestro País.

lunes, 23 de marzo de 2015

"Con Ética (Fiscal) no hay paraísos"

El pasado martes 10 de marzo tuvo lugar la mesa redonda: "CON ÉTICA [fiscal] NO HAY PARAÍSOS. Por una ética fiscal", en Arrupe-Etxea (BILBAO), organizada por el equipo promotor de la iniciativa "Compromisos cristianos ante la Crisis".



En ella, se intentó dar respuesta a cuestiones tales como:
  • ¿Qué sistema fiscal queremos y para qué…?
  • Análisis compartido de la fiscalidad actual a nivel local y global
  • Ética Fiscal – Fraude Fiscal – Paraísos Fiscales…

Tomaron parte como ponentes:
  • Carmen Gallastegui, Economista y ex Consejera de Economía y Hacienda del Gobierno Vasco: “Política fiscal e impulso al empleo”.
  • Carlos Cruzado, presidente del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA): “El fraude fiscal en España”.
  • Eguzki Urteaga, Profesor de Sociología de la UPV/EHU: “Los paraísos fiscales”
  • Javier Arellano, (Director del Centro de Ética Aplicada de la Universidad de Deusto y colaborador de AlboanONGD): “Fiscalidad y ética cristiana”.

El acto fue moderado por Koldo Campo, periodista y jefe de programación de Radio Popular de Bilbao.

En el siguiente video se puede ver íntegramente la mesa redonda.



Mesa redonda "Con Ética (Fiscal) no hay paraíso" 100315 from Cáritas Bizkaia on Vimeo.